
Estudios donde la verdad
del sonido es la única regla.
Un estudio profesional no es un cuarto con paneles. Es un sistema acústico calibrado donde puedes confiar en lo que escuchas — porque si no puedes confiar en tu monitoreo, no puedes producir.
Lo que separa
un estudio real
de un home studio.
La diferencia técnica es medible. Un home studio promedio tiene tiempos de reverberación RT60 entre 0.6 y 1.2 segundos, con filtrado de peines (comb filtering) que distorsiona la respuesta de frecuencia. Un estudio profesional vive entre 0.2 y 0.3 segundos en el control room, con una respuesta plana y predecible.
Eso no se logra con paneles pegados a la pared. Se logra con diseño desde planos: geometría de sala, aislamiento estructural, tratamiento dirigido a los puntos de reflexión primaria, y trampas de graves dimensionadas para la sala.
Estudios completos. Desde el aislamiento hasta el último panel.
Aislamiento box-in-a-box
Caja flotante dentro de la construcción existente para que ni una nota salga ni un ruido entre. STC arriba de 60 dB.
Control room calibrado
Simetría perfecta, puntos dulces medidos, difusión y absorción en proporción exacta.
Salas en vivo con gradiente
Zonas muertas (0.3s) y zonas vivas (1.5–1.7s) según el instrumento.
Cabinas de locución y broadcast
Cabinas de locución, foley y broadcast con aislamiento certificado.
Monitoreo inmersivo opcional
Preparación para Dolby Atmos 7.1.4 si el cliente lo requiere.
Cada estudio se entrega
con reporte de medición.
Esto no es marketing. Es lo que un sello discográfico exige para grabar a un artista internacional.
- Tiempo de reverberación por banda de frecuencia
- Aislamiento entre cuartos
- Ruido de fondo (target NC-20 o menor)
- Respuesta de frecuencia del punto dulce
Productores, sellos, postproductoras y broadcast.
Productores musicales, sellos discográficos, postproductoras de cine y TV, broadcasters, podcasters profesionales, estudios universitarios.